Nos interesa comprender mejor los procesos. Desde el esfuerzo y la carga física que realiza un trabajador durante sus jornadas laborales, hasta la comprensión del comportamiento del material. 

Por uno u otro motivo, en América Latina los profesionales nos hemos distanciado enormemente de la construcción, al punto de no poder ni utilizar las herramientas básicas para solucionar nuestros problemas. Producimos dinero para pagar a otro quién resuelva nuestras necesidades. 

La búsqueda, parece primitiva. Tratamos de aprender lo que siempre se supo. Y de dominar los materiales con los que siempre se construyó, pero que los hemos dejado de lado, al punto de temer utilizarlos, por ignorar su comportamiento. Los problemas se los resuelve con estrategias sencillas. La madera al exterior se la cubre y/o protege. La fachada que queda expuesta, es quemada como lo hacían en la antigüedad, para evitar el crecimiento de hongos o plagas.